Una Navidad mágica en Alemania

La Navidad se nos echa ya encima, esa época de paz, de amor, de familia y también de frío. Son unos días encantadores en los que la magia aflora a la vez que la bondad, días de nieve y de mercados navideños. Y en este sentido, Alemania es una de las más destacadas a nivel internacional. El frío que caracteriza el territorio centroeuropeo queda a un lado cuando visitamos las hermosas casetas de las ciudades germanas.

Foto: duendevisual.wordpress.com

Foto: duendevisual.wordpress.com

Hemos oído más de una vez eso de que los alemanes adoran hacer todo a lo grande: la cerveza, las salchichas, los inventos. Y en el caso de los mercadillos para estas fiestas tampoco se quedan atrás. Un claro ejemplo es Berlín, que dispone de más de cincuenta zonas con casetas para disfrute de los autóctonos y de los viajeros. Pero no es la única, ya que muchas ciudades poseen algunos mejores que los de la capital. Con la compañía de la nieve destacan los de Núremberg, Stuttgart o Dresde.

En los distintos mercados se combinan los numerosos regalos que se pueden comprar con la exquisita gastronomía típica de cada zona. Las piezas de artesanía, las joyas de otra época y diferentes adornos, se entremezclan armoniosamente con el Glühwein, un vino caliente con especias muy típico en el país germano.

En el ambiente reinan la alegría y la diversión. Las ciudades se convierten en un mar de sonrisas que surgen de sólidos abrigos para aportar el calor necesario para afrontar el invierno. Además, orquestas de viento y diversos coros crean una espléndida atmósfera musical que acompaña a los visitantes, contribuyendo a crear un paisaje de película y a mejorar diciembre tras diciembre una de las épocas más bonitas del año.

Córcega, la isla de la belleza

La “Isla de la belleza” que dirían los franceses es un pequeño terreno que se sitúa en el Mar Mediterráneo, muy cerca de Italia. Córcega mezcla en su fisonomía distintos paisajes que forman un bello contraste. Las hermosas y exóticas playas se van uniendo progresivamente a las enormes montañas que sobresalen en el interior, destacando el Monte Cinto, con más de 2700 metros de altitud.

Los litorales también varían según la zona de la isla en la que nos encontremos, de manera que en un lado caminaremos por la fina arena blanca al nivel del mar Tirreno, mientras que en el otro extremo vamos a observar imponentes acantilados. Podríamos decir que es una montaña en medio del mar. Sin embargo, esto nos va a permitir una gran variedad de actividades, destacando las rutas de senderismo a través de una de las rutas más duras del continente o el esquí durante los meses de invierno. De este modo, no es un destino únicamente de verano como se suele pensar de las islas del Mediterráneo. En el camino nos saludarán bosques de pinos, viñedos y varios ríos.

La ciudad de Bonifacio, Córcega.

La ciudad de Bonifacio, Córcega.

Dejando a un lado la naturaleza puedes visitar algunos de los pueblos más bellos de la zona. En el norte, que es mucho menos turístico, puedes descubrir Bastia, cercana a Francia y con gran peso en la economía. Al sur encontraríamos Bonifacio, con vistas a Cerdeña y una belleza imponente provocada por su situación sobre inmensos acantilados. Y en la parte media de la isla podemos visitar Ajaccio, capital de Córcega y lugar donde nación Napoleón Bonaparte. En todas ellas podemos contemplar los restos que han ido dejando las distintas civilizaciones que han pasado por aquí, desde fenicios y griegos, a romanos y bizantinos.

Además de la naturaleza y la arqueología, otro gran atractivo de este territorio francés es la gastronomía. De hecho, son muchas las personas que acuden a este lugar para admirar y degustar algunos de los típicos que son un auténtico placer para el paladar. Además, se suelen acompañar de un buen vino, con varias denominaciones de origen que siguen la tradición francesa de la para la elaboración de caldos.

Para llegar a Córcega, la mejor opción es visitar antes el sur de Francia, ya que no hay vuelos directos desde España. Por tanto, un gran viaje sería descubrir algunos rincones del sur del país galo y después coger un ferry hasta la isla, con la posibilidad de llevar nuestro propio vehículo.

¡Nos vamos de turismo a la capital!

Siempre os proponemos complementos para viajar, ferias de viajes, destinos familiares e individuales y  viajes de ensueño en lugares a los que no se puede llegar en coche o transporte público. Seguro que has hecho multitud de expediciones y te conoces con los ojos cerrados capitales como Londres, París, Berlín, Viena, Amsterdam, Atenas o Lisboa. Pero… ¿conoces Madrid?

Ciudad cuyos habitantes son conocidos como gatos y gatas, no porque arañen sino por su habilidad a la hora de asaltar una fortaleza enemiga cuando se vieron en la tesitura hace muchos siglos y la gente los confundió con estos animales domésticos.

Sin desviarnos de tema, son miles los rincones, museos, teatros, palacios, calles y restaurantes por los que puedes pasar, quedándote prendado con la estética, belleza y simpatía de sus lugares y gente.

Cita obligada es empaparte de la cultura que esconden sus museos: el Museo del Prado, el Reina Sofía, el Thyssen, el Sorrolla o el de América. Un paseo por cualquiera de sus palacios y monasterios es una opción relajante, por no decir que es un auténtico regalo para la vista: Monasterio de las Descalzas Reales, Palacio de El Pardo o el mismísimo Palacio Real. Si por algo se caracteriza también es por sus innumerables obras de teatro, espectáculos y musicales por ver: Teatro Nuevo Apolo, Reina Victoria, Bellas Artes, Calderón, La Latina o Alcázar. Y si te gusta el futbol, no vas a tener una ocasión mejor para visitar el Estadio Santiago Bernabéu, donde poder ver, de primera mano, el terreno de juego donde muchos jugadores se dejan “la vida” en él.

Si quieres moverte por toda la capital, no te faltan alternativas si no te quieres llevar tu coche, que siempre supone un incordio para poder aparcar en pleno centro sin tener que dejar el bolsillo pelado. Trenes, metro, autobuses, taxis, bicicletas y motos, e incluso alquiler de coches y limusinas estarán a tu alcance en cuento pises la zona madrileña.

En lo que respecta a la cultura gastronómica, las tapas es una tradición muy arraigada de la ciudad. Por regla general, cualquier bar o tasca que frecuentes, te pondrá una copa de vino de la zona o una jarrita fresca de cerveza con el acompañamiento ideal: tostas, pinchos, cazuelas y las famosas croquetas de bacalao, uno de los manjares más típicos de la capital. Los bares más conocidos que ofertan una amplia variedad de sabores y distinguidas tapas son La Ardosa, Casa Labra, Melos o La Dolores, entre otros muchos.

Y no puedes irte sin visitar la Puerta del Sol, la Plaza Mayor, el Parque del Retiro, el Banco de España, la Puerta de Alcalá, o visitar Aranjuez y Alcalá de Henares que en tren se llega en 20 minutos desde el centro.

La ciudad regala cultura, gastronomía, historia, ocio y mucha diversión. Por tantas razones no puedes dejar de visitar Madrid siempre que puedas y más con las la guía rápida que te hemos preparado.