Covadonga, combinación de historia y belleza

Probablemente, Covadonga sea una de las principales atracciones turísticas de Asturias. La leyenda sobre la aparición de la virgen, las cuevas, los lagos y la Basílica forman un conjunto histórico visitado por millones de turistas al año.

Desde este enclave al oeste de la provincia, se hizo frente a la invasión musulmana, donde los cristianos crearon una auténtica muralla para impedir aún más el avance de los árabes. Es por eso que en este preciso lugar y con Don Pelayo a la cabeza, comenzó la reconquista del reino cristino tras siglos de convivencia con los árabes. Quizá por la aparición de la virgen en esta cueva hace más de mil trescientos años, Covadonga sea de obligada visita para quienes eligen esta provincia para pasar unos días.

Historia, tradición y paisajes se mezclan en esta pequeña comarca. Impresionantes son sobre todo los tres lagos que llevan el mismo nombre que la virgen y que se encuentran integrados en el Parque Nacional de los Picos de Europa. A más de mil metros de altitud y con diferente origen geológico, suelen aumentar su capacidad acuífera en la época del deshielo. Cuenta la leyenda que en el interior de uno de ellos, sobrevive la virgen de Covadonga, desde donde vela por las vidas de todas las Covadongas.

Siguiendo en este histórico enclave, otro de los lugares de principal peregrinación es La Basílica levantada en 1887 desde la cual tradicionalmente se ha rendido culto a la virgen. Para los asturianos tiene un especial significado, pues en él se aúnan naturaleza, religión e historia. El peculiar tono rosáceo que le caracteriza se debe a la piedra con la que está construida, propia de la zona montañosa de Covadonga. Dentro del Santuario, “la campanona”, llamará especialmente la atención de los turistas sobre todo por sus dimensiones: tres metros de altura y cuatro toneladas de peso.

Un viaje sin duda, inolvidable para los amantes de la naturaleza a la vez que de la historia.