Siempre nos quedará Viena

Si estas planeando hacer un viaje, la capital austriaca es una de las ciudades europeas más importantes y una excelente opción para acercarse en cualquier momento. Para los que no habéis tenido oportunidad de visitar la ciudad, este post está dedicado y firmado para vosotros. Os haremos un breve resumen de lo más importante de la ciudad.

Una ciudad, antigua y a su vez moderna, llena de tendencias y de historia impregnada en cualquier rincón por el que pases. Conseguir su independencia en 1955 y declararse neutral, son factores que han favorecido a Viena para que se haya convertido en sede de numerosas conferencias internacionales y de numerosos organismos de la ONU. De hecho es una ciudad que vive de ello y del turismo.

Ciudad cultural que alberga más de 100 museos entre los que poder perderte durante horas e incluso días. Te recomendamos el Museo del Reloj, con una amplia colección de los relojes más originales de toda Europa e incluso relojes del siglo XVII. Y si eres un aficionado de los globos terráqueos, también hay un museo con el mismo nombre  que recoge algunas piezas con muchos siglos de antigüedad.

No puedes irte sin ver el museo más visitado de Viena, el Museo de Historia del Arte, o uno de los más conocidos, el Museo Albertina, donde Matisse, Monet, Renoir o Picasso te acompañarán en la visita. Y si te animas a realizar alguna ruta o hacer actividades por la ciudad vienesa, disfrutaviena.com te ofrece diversas alternativas.

Es una ciudad gastronómica, ya que su mezcla de culturas ha creado una gran variedad de platos procedentes de diversas partes del mundo, como Hungría, Alemania, Italia o República Checa. Si pensamos en algo típico vienés nos viene a la cabeza su cremoso café con chocolate y nata montada. Y entre sus platos típicos destaca el Gulash (estofado de carne con cebolla y pimentón), el Tafelspitz (carne de buey cocida con verduras, vinos y especias) o Knödel (albóndigas hechas a base de sémola de trigo, patatas o miga de pan).

Y entre sus postres más famosos, Sachertorte o Tarta Sácher, una deliciosa tarta de chocolate negro puro con mermelada de albaricoque que está para chuparse los dedos. Hay un hotel que se llama Sacher, cuyo fundador es el hijo del creador de la tarta y allí se montan colas interminables para poder degustar este exquisito manjar. No es una ciudad demasiado cara, pero si vas en plan mochilero, puedes comer perritos calientes, kebabs, porciones de pizza o filetes empanados por 3 euros.

También es una ciudad musical, más que cualquier otra, cuna de grandes compositores como Mozart o Beethoven. La Ópera Estatal de Viena constituye el centro neurálgico de la vida musical vienesa. Si quieres hacer una visita es obligatorio formar parte de las visitas guiadas organizadas en grupos divididos por idiomas. Su auditorio tiene un espacio para 2.800 personas, y su salón de té no tiene desperdicio.

Por la noche, no pienses que la ciudad duerme. Si te gusta bailar y escuchar buena música, dentro del parque vienés Prater, en Risenradplatz, se encuentra la discoteca más grande la ciudad, Praterdome. Cuatro pistas de baile y doce bares temáticos, acompañados de un show de láser que hará que no pares el esqueleto hasta altas horas.

Y si prefieres un plan más tranquilo, Viena te ofrece multitud de karaokes donde podrás disfrutar de los cócteles más sabrosos que jamás hayas probado mientras cantas “With or Without You” de U2.

No sé qué es lo que tiene la ciudad, pero engancha y te deja una sensación de nostalgia a la hora de partir, que no te dejará que pases mucho tiempo sin volver a visitarla.

Visita fugaz a París en el 14F

14 de Febrero. ¿Una fecha como cualquier otra? No. Hoy podemos ver en todas las redes sociales comentarios tales como “¡Feliz día de San Valentín!”, “¡Enhorabuena a todos los enamorados de su pareja, de la familia y de la vida!”; o múltiples ofertas de cenas, comidas y desayunos románticos para que los disfrutes en compañía de tu pareja. Si no tienes, a más tocas.

Nosotros te proponemos una visita fugaz a la ciudad del amor, París.

Presenta una amplia y variada oferta cultural, de ahí que sea el destino turístico preferido por los viajantes, con más de 42 millones de visitantes extranjeros al año (último dato recogido en 2011). Podemos pasar por la Torre Eiffel, la Catedral de Notre Dame, el famoso Molino Rojo, la Basílica del Sacre Coeur, la Opera Garnier, el Arco de la Defensa, la maravillosa Avenida de los Campos Elíseos (donde podrás degustar todo tipo de gofres y demás dulces franceses), el barrio de Montmartre o el Arco de la Defensa.

Con tanto viaje estarás cansado por lo que date un capricho y disfruta de la mejor gastronomía parisina ya que los mejores chefs de Francia tienen un restaurante en la ciudad. Por ser el día de San Valentín, ¿qué te parece si comemos en una maison de la cocina culinaria en plena Place Saint Germain? Como su mismo nombre indica, este restaurante cuenta con los platos típicos de la gastronomía francesa a la que no te podrás resistir.

Una vez que cogido fuerzas y entrado en calor, te invitamos a dar un paseo por los Campos Elíseos para llegar al Louvre, el museo más importante y reconocido mundialmente. Pero el Museo Nacional de Historia Natural francés, poco tiene que envidiar al inglés que se encuentra en la capital londinense. Diversos monumentos se combinan con varios museos a los que estás obligado a visitar por muy poco tiempo con el que cuentes.

Y cuando piensas que todo el mundo duerme…París sigue despierto. En cualquiera de sus zonas, tienes donde elegir, pero como no contamos con mucho tiempo te hemos organizado la noche perfecta. Te llevamos al Crazy Horse Paris, un cavarte parisino especializado en el arte del desnudo. Una mezcla de sensualidad y expresión artística, humor y fantasía. Una combinación explosiva a la par que divertida.

Para poder descansar con el ajetreado día, podrás elegir entre su amplia oferta hotelera. Hoteles para todos los gustos y presupuestos, pero con todas los detalles para que pases una noche inolvidable después de un día tan especial.